Ahorrar dinero con la luz natural

La factura de electricidad es una de las cuentas que mensualmente debe pagar toda familia. El exceso de consumo no solo golpea a nuestro bolsillo, sino también a nuestro mundo, ya que para obtener electricidad (al menos, en su mayoría) se utilizan recursos naturales. No malgastarla, ayuda a cuidar el medio ambiente.

Para ello no hay nada mejor -y no estoy descubriendo nada nuevo- que aprovechar al máximo la luz natural que nos da nuestro astro rey, el sol. Los estudios dicen que la iluminación de una casa representa entre la cuarta y la quinta parte del recibo de la luz. Pero si la vivienda tiene orientación interior o se encuentra en zona sombría la iluminación puede suponer hasta la mitad de la factura de electricidad. Realmente mucho.

Para aprovechar al máximo la luz, debemos mantener abiertas persianas y cortinas, que aunque parezca sencillo, es un hábito que le cuesta mucho a algunas personas. Debemos acostumbrarnos, a su vez, a encender las luces sólo cuando sean estrictamente necesarias y apagarlas cuando no haya nadie en las habitaciones.

Igual de importante es la elección de colores claros para la pintura de techos y paredes, ya que la sensación de luminosidad es mayor y permanece por más tiempo en fondos blancos, cremas o de tonos pastel. Otro punto a tener en cuenta son las telas de las cortinas, ya que si son muy tupidas no dejarán pasar la luz. En cambio, si son linos o telas ligeras, la luminosidad pasará a pesar de estar cerradas. No perderá luz ni privacidad.

Para aquellos que construyan su hogar, es importante en lo posible elegir una orientación norte-sur. Las ventanas que miren al sur serán mayores para permitir la entrada del sol y la luz, y por esta razón, las estancias más utilizadas, como el salón, el comedor o la cocina, deben disponerse al sur y las que menos se pisen, en el lado norte de la casa.

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