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Cómo hacer la lista de la compra y ahorrar

La cesta de la compra es uno de los gastos principales dentro de cualquier economía doméstica. Además, la alimentación, la higiene y la salud, gastos relacionados con la cesta de la compra, son de esos gastos que no debe ser escatimados. Sin embargo, hay cosas que podemos hacer como mejorar nuestra lista de la compra para ahorrar.

AHORRAR CESTA DE LA COMPRA

Cuando nos planteamos el ahorro en la cesta de la compra hay que partir de un principio irrenunciable: no reducir la dieta a base de eliminar alimentos sanos y variados. Esto es fundamental ya que la dieta es el eje central de nuestra salud a lo largo de toda la vida.

Sin embargo, el ahorro es perfectamente posible sin renunciar a una alimentación saludable y a una cesta de la compra eficaz. Una de las mejores ideas que puedes hacer en este sentido para tratar de ahorrar es realizar de manera correcta la lista de la compra, algo que no siempre hacemos.

Ten en cuenta que la lista de la compra debería formar parte de algo más amplio como es un presupuesto para tus finanzas personales, dentro de ese presupuesto resulta mucho más sencillo elaborar una lista de la compra realista y ajustada a necesidad.

Por qué debes tener un presupuesto para tu economía doméstica

Del mismo modo que no imaginas el funcionamiento de una empresa sin un control económico a través de un presupuesto, ni de cualquier organización, comercio o institución que no gestione sus cuentas a través de los presupuestos, no deberías imaginar tus finanzas personales sin un presupuesto.

El motivo es más que evidente: si no posees un presupuesto al cual atenerte te resultará mucho más complicado controlar los gastos y tu capacidad de gestión y ahorro disminuirá de manera importante. Piensa que el porcentaje de gasto superfluo cuando no se controla la economía personal es muy elevado, tanto que probablemente, si nunca has reflexionado respecto, te sorprendería.

Elaborar un presupuesto requiere en primer lugar un estudio profundo de tus ingresos y gastos. Hay muchas maneras para hacer un presupuesto pero la más básica pasaría por catalogar los gastos en tres grupos:

  • Gastos imprescindibles, en los que incluir vivienda, alimentación, seguros y ahorro, entre otras cuestiones.
  • Gastos revisables, en los que incluir gastos de comunicación, de transporte, servicios financieros, etcétera. Estos son gastos que periódicamente podemos ir revisando buscando mejoras.
  • Gastos prescindibles, se trata de aquellos gastos a los que podemos renunciar en parte o en su totalidad. Generalmente van asociados al ocio o a una mala gestión de las compras.

Si eres capaz de determinar todo lo anterior y plasmarlo en un presupuesto podrás perfectamente destinar cantidades de tus ingresos a cada concepto empezando por lo imprescindible, después revisar aquello que puedas revisar y por último ajustar eliminando parte de los gastos superfluos. Esto proporciona un ahorro considerable que en algunos casos pueden llegar a superar el 30% de los gastos habituales.

La lista de la cesta de la compra es una parte complementaria muy importante dentro de los gastos imprescindibles por cuanto contribuye a que optimicemos el gasto en alimentación, higiene y productos para el hogar.

Si quieres conocer las mejores herramientas para ahorrar para la jubilación en este post te las mostramos.

AHORRAR LISTA DE LA COMPRA

Cómo planificar correctamente la lista de la compra

Reconozcamos que generalmente no prestamos una atención excesiva a la confección de la lista de la compra, cuando no directamente ni siquiera la elaboramos. Esto es un error a todas luces ya que no vamos a ayudar a optimizar el gasto en absoluto, todo lo contrario.

Dos de las maneras más habituales de confeccionar la lista de la compra son o bien de memoria, es decir tratando de recordar aquello que te faltaba aquello que necesitas, o con un vistazo rápido a los huecos vacíos de nuestros armarios, despensas, neveras, cuartos de baño etcétera.

Ninguna de estas dos maneras es la mejor ni mucho menos la más efectiva. El primero de los casos obviamente porque tendemos a olvidar muchas de las cosas que nos pueden hacer falta pero también cosas que ya tenemos y pueden ser sustitutivas. El segundo de los casos porque un vistazo rápido a los huecos vacíos no es siempre compatible con una compra inteligente ya que nada garantiza que la compra anterior lo había sido, además de que nada garantiza tampoco que lo comprado anteriormente sea la mejor compra que puedes hacer.

Probablemente una de las mejores maneras para plantear inicialmente la lista de la compra es dividirla en categorías. Esto es relativamente sencillo y sin tienes una economía planificada en la que incluyes, por ejemplo, la lista de menús semanales, va a ser tremendamente útil.

Puedes hacer tantas categorías como necesites, catalogando las categorías según más te convenga. En el caso de la alimentación puedes hacerlo de manera general, por ejemplo dividiendo por las diferentes comidas que hagas en casa durante el día, o puedes hacerlo incluso más concienzudamente por categorías alimentarias, productos de higiene etc.

Cuando eres capaz de generar ese tipo de plantilla por categorías vas a poder rápidamente visualizar aquellas que están cubiertas o no e incluso definir lo que te interesa más para la compra que vas a realizar, pudiendo variar los menús de manera mucho más ágil y eficaz.

Una vez decidido lo anterior llega también la hora de tomar más decisiones compleja, una de ellas es con cuánta frecuencia realizar la compra.

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LISTA DE LA COMPRA

Compra semanal, quincenal, mensual

No existe una fórmula mágica que garantice que tu método de compra es el mejor, eso es algo que debes tener siempre presente ya que lo realmente útil será encontrar aquellos mecanismos que más favorezcan a tu propia economía personal independientemente de modelos más o menos eficaces.

Lo que siempre va a funcionar es la combinación de presupuesto y lista de la compra da igual el rango en el que lo apliques.

Por ejemplo, para aquellas personas acostumbradas a realizar una gran compra quincenal que luego combina con la adquisición de productos frescos más o menos diaria, tener una visión clara de lo que se necesita comprar tanto la compra central como la compra de productos frescos es fundamental para ahorrar.

Lo mismo se puede aplicar a cualquier otro tipo de rango de compra, en el fondo se trata de tener claro lo que necesitas y cuando lo necesitas. Es evidente que las grandes superficies animan a realizar compras más abundantes, esto también es un error como veremos más adelante incluso cuando se realizan compras con mucha diferencia de tiempo, por ejemplo mensuales, hay que ceñirse estrictamente al plan diseñado y a la lista confeccionada, de lo contrario de nada servirá tener un presupuesto o realizar una lista.

La lista de la compra perfecta

Por supuesto cada persona puede tener un modelo diferente de lista de la compra y todo ser válidos, con que le sea útil y consiga optimizar los gastos será suficiente. Sin embargo, hay cuatro elementos que siempre o casi siempre deben acompañar a una buena lista de la compra. Este sería el resumen.

  • Tener un presupuesto: va a ser muy complejo que seas capaz de elaborar una lista eficaz si no eres capaz de saber cuánto puedes destinar a los gastos de la cesta de la compra con la mayor exactitud posible. Elaborar un presupuesto de tus finanzas personales es básico para todo, más para gestionar las compras y pagos que realizarás durante el mes.
  • Planificar la compra: la planificación de la lista de la compra no puede ser improvisada. Generar un sistema de plantilla que te resulte útil es muy importante. Puedes crear tu propia plantilla por categorías según te convenga, también puedes encontrar en Internet una gran cantidad de aplicaciones que te ayudan en este sentido. El caso es optimizar al máximo los recursos para determinar qué es lo que necesitas y qué es lo que no necesitas en la compra que vas a realizar.
  • Olvídate de la compra por impulso: si quieres darte algún capricho en tu compra perfecto, pero hasta esto debes planificarlo. No te olvides incluir en la lista de la compra aquel capricho que deseas o una cantidad de dinero consignada para concederte dicho capricho. Más allá de esto no deberías ceder a la tentación de comprar nada que no esté incluido en la lista. Recuerda que cualquier gasto por encima de lo presupuestado afecta al conjunto de tu economía, debes contemplarlo como un todo, no como un pequeño gasto inmediato, sino como un gasto que repercute en el conjunto de tus finanzas.
  • Planifica lo qué consumes: tener una buena planificación del consumo es otro gran aliado del ahorro y de la cesta de la compra. Resulta esencial poder elaborar menús con antelación y atenerse a dichos menús durante la semana o periodo de tiempo entre compras, esto te ayuda a planificar mucho mejor el gasto y por extensión a realizar compras más ajustadas a la realidad.
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