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Todo lo que debes saber antes de comprar en rebajas

Las rebajas, uno de esos momentos álgidos en nuestro consumo. A pesar de que los comercios tienen ya plena libertad para poner rebajas en cualquier momento del año, y que realmente ya no existen periodos de rebajas como tal, aun mucha gente espera la llegada de las rebajas de invierno y de verano para comprar a precios mucho más reducidos.

COMPRAR EN REBAJAS

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Entre otras cosas, esto provoca que las reclamaciones se disparen durante los periodos de rebajas y, en gran medida, estos casos tienen que ver de forma directa con los derechos del consumidor.

De esta manera, antes de ir a por los mejores precios en busca de ahorro, deberíamos conocer cuáles son los derechos del consumidor en época de rebajas. Para empezar, la ley no marca ninguna diferencia de derechos respecto a los periodos normales de compra, y los periodos de rebajas. En otras palabras, el consumidor cuenta con los mismos derechos, tanto en rebajas como fuera de ellas.

Los distintos periodos de rebajas que establecen los comercios en nuestro país son, fuera de toda duda, buenos momentos para realizar compras. Pero, no siempre tenemos claros nuestros derechos y obligaciones como consumidores en los periodos de rebajas.

Sin embargo, esto no es difícil de entender si nos damos cuenta de que tampoco los comerciantes tienen claro en muchos casos estos derechos y obligaciones.

Para empezar, debemos saber que los periodos de rebajas no suponen en ningún caso ningún tipo de reducción de los derechos del consumidor ni de sus obligaciones. Por lo tanto, se trata de un periodo comercial de bajadas de precios en las cuales los usuarios tienen absolutamente los mismos derechos que durante el resto del año. Lo cual, también hace que tengan las mismas obligaciones. Esto es importante saberlo, ya que muchas veces tienden a haber malos entendidos respecto a posibilidades de devolución, garantías y las opciones de reclamación,de manera que, ya estemos en época de rebajas o no, es básico consultar todo este tipo de cuestiones.

Por lo tanto, cuando queremos comprar un producto rebajado, podemos hacerlo sobre el papel en las mismas condiciones que el resto del año, también podemos utilizar tarjeta de crédito si así lo permite el comercio en cuestión el resto del año, podemos acogernos a la política de devoluciones del comercio, y por supuesto también podemos utilizar las hojas de reclamaciones, etcétera.

Cuestiones que debemos saber sobre el periodo de rebajas

Da igual de si se trata de las rebajas de verano o de invierno, hay que saber que la venta en las rebajas está regulada por la ley del comercio minorista. Lo que quiere decir que en el periodo de rebajas, se nos ofrece la venta de productos que forman parte habitual del catálogo comercial del establecimiento, a un precio menor del habitual.

Además, si nos atenemos a la legalidad, un establecimiento comercial podrá avisar de su estado en rebajas cuando al menos la mitad de sus productos se encuentren ya con un precio menor del habitual. Debemos tener en cuenta que es obligatorio que en el producto rebajado aparezca la etiqueta con el precio anterior junto al rebajado. La ley no obliga al comerciante a fijar los períodos concretos de rebajas, sino que le da completa libertad para hacerlo cuando considere más interesante desde su punto de vista, aunque sí que es cierto que éstas deben diferenciarse de otro tipo de acciones comerciales como los saldos, las liquidaciones o las promociones.

Cualquier artículo que sea nuevo, tiene una fecha de garantía de dos años desde la fecha de compra, y los artículos de segunda mano de un año. Según la ley, estos plazos deben cumplirse de manera independiente al momentos de su adquisición.

De esta misma forma, la ley recoge un periodo durante los seis primeros meses de la entrega del artículo en el que se pueda encontrar cualquier anomalía o cualquier defecto que presente el producto por su fabricación u origen puede ser reclamado. Por lo tanto, es básico mantener conservados los tickets y las facturas de compra, tanto en periodo normal como en periodo de rebajas.

Pero, sin embargo, lo que no existe reconocido como tal más allá de la política de devoluciones de la firma comercial es la posibilidad de transformarla en derecho de devolución. Esto es una realidad en las tiendas físicas y por tanto el derecho a devolución a una compra, si no presenta algún fallo de fabricación, no existe como tal y depende de la política comercial de la firma.

No obstante, en las compras que se realizan a distancia, bien por internet, bien por teléfono u otras opciones no presenciales, existe el que se denomina derecho de desistimiento. Este derecho consiste en la posibilidad de devolución del artículo en 14 días desde que es recibido por el comprador, por tanto se considera que es a partir de ese momento cuando el comprador tiene la posibilidad de examinar el producto. En este supuesto, el vendedor tiene la obligación de devolución del dinero cobrado por el producto en un plazo de 14 días desde la comunicación de la devolución. La no devolución del dinero puede acarrear sanciones como la indemnización al consumidor con el doble de la cantidad abonada por el artículo.

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REBAJAS

¿Realmente merecen la pena las rebajas?

Esto no es una pregunta nada sencilla. Al tratarse de un momento en el que los productos y servicios están rebajados del precio, sí es una buena idea para aprovecharse de esta rebaja. Sin embargo, no siempre se consigue lo que se desea de las rebajas.

En primer lugar, las rebajas son interesantes cuando realmente hay un producto que queremos comprar, y que conseguimos a menor precio del habitual. Esto no tiene nada que ver con el concepto de ir de búsqueda de chollos en las rebajas, ya que este tipo de compra compulsiva y poco meditada, probablemente nos lleva a adquirir productos que no necesitamos, de manera que el beneficio económico es poco o ninguno.

No obstante, las rebajas son interesantes cuando realmente encontramos precios rebajados de manera significativa sobre esos productos que deseamos. Debemos tener en cuenta que cualquier tipo de rebaja ya es válida para computar dentro de ese 50% de productos rebajados que debe tener un comercio para considerarse en época de rebajas. Lo que significa que, generalmente, una gran mayoría de los productos con mayor salida o potencial de venta, tienen rebajas menores, en algunos casos muy poco significativas. De hecho, se trata de rebajas que podemos encontrar en cualquier otro tipo de promociones comerciales sin problema.

Por lo tanto, teniendo claro aquello que deseamos adquirir y lográndolo a un precio mucho más bajo del habitual, las rebajas pueden tener sentido y pueden merecer la pena. Pero si lo que acabamos consiguiendo es la compra compulsiva no necesaria, entonces las rebajas merecen poco o nada la pena.

Los derechos del consumidor en rebajas

La Oficina del Consumidor dispone de un apartado específico destinado a los derechos del consumidor, donde se puede buscar la legislación al respecto. Tal y como se explica, los derechos del consumidor en rebajas no cambian respecto al resto del año, aunque sí las obligaciones de los comercios.

Para no vulnerar los derechos del consumidor, los establecimientos deben cumplir con determinadas normas durante el periodo de rebajas. En época de rebajas, lo único que no se rebajan son los derechos del consumidor.

  • El comercio debe mostrar de forma clara y visible las fechas de duración de la temporada de rebajas, que nunca serán inferiores a 15 días.
  • Cuando las rebajas comienzan, por lo menos deben estar rebajados la mitad de los productos.
  • Los productos rebajados deben estar separados del resto e indicarnos que claramente se trata de productos rebajados.
  • Los artículos que se exponen en rebajas, deben estar al menos un mes previo en tienda.
  • La etiqueta debe reflejar claramente el precio original del producto y su correspondiente rebaja, o también el porcentaje de rebaja en el artículo con su precio final.
  • La tienda debe admitir el pago con tarjeta de crédito, solo si ya lo hace durante el resto del año, y sin ningún tipo de recargo adicional con respecto al resto del año. Realmente, deberá admitir los mismos métodos de pago que durante el resto del año. En el caso de que esto no fuera posible, deberá expresarse de forma clara y visible en el establecimiento.
  • No tenemos porque aceptar vales, cheques ni cambios cuando un artículo presenta algún tipo de defecto y se puede exigir el abono de la compra, tanto si hemos pagado con tarjeta como si la compra se realizó en efectivo.
  • La devolución de productos que hayamos comprado antes de las rebajas, se realizará por el importe que aparece en la factura de compra, no por el importe rebajado. De manera que la tienda debe reembolsar el importe que pagó en su día el comprador y no del nuevo importe del artículo en rebajas.
  • Es importante solicitar la factura o ticket de compra, al igual que hacemos el resto del año.
  • El establecimiento en cuestión debe contar con hojas de reclamación a disposición de sus clientes, que además deben seguir un modelo específico.

Si un cliente cree que sus derechos se han visto vulnerados de alguna manera, lo primero que debe hacer es tratar de solucionarlo dialogando en el propio establecimiento. En el caso de que la solución no fuese satisfactoria, la segunda vía es solicitar una hoja de reclamaciones que todo centro está obligado a tener. En teoría, el comercio debe disponer de dichas hojas a disposición de los inspectores, pero siempre es más seguro hacerlo por uno mismo.

Es muy importante que comprobemos si lo que estamos comprando no es una ganga o un saldo. Aunque parezca una tontería, no lo es, ya que es algo que puede ocurrir más veces de lo que esperamos, y en ese caso las garantías son distintas.

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